rinomodelación

Candidatos ideales para una rinomodelación



La nariz siempre ha sido objeto de cambios estéticos en muchas personas que consideran que no la tienen armónica, es muy protuberante, etc… lo más habitual, hasta hace poco, era someterse a una rinoplastia, un tratamiento que requería cierto tiempo de postoperatorio y cuidados.

La rinomodelación se está abriendo paso rápidamente porque, gracias a este tratamiento, se consigue cambiar notablemente el aspecto de la nariz, logrando una armonía con el resto de la cara, de una manera poco o nada invasiva.

¿Qué es la rinomodelación?

Se trata de  una intervención que sirve para modificar el aspecto de la nariz sin ninguna clase de cirugía, lo que hace que sea un tratamiento no invasivo. Se realiza mediante la aplicación de inyecciones con un relleno especial, con el que se consigue dar una forma más armoniosa y proporcional a la nariz.

Gracias a este tratamiento se modifican los diferentes ángulos nasales y se rectifica el dorso, consiguiendo ocultar en muy pocas sesiones los defectos de la nariz, consiguiendo resultados prácticamente inmediatos, convirtiéndose en una alternativa muy especial para aquellas personas que quieran retocarse la nariz, pero que no se atrevan a someterse a una intervención quirúrgica como puede ser la rinoplastia.

¿Quiénes son los candidatos ideales para una rinomodelación?

En este punto es muy importante que, antes de someterse al tratamiento, sea estudiado por el profesional pertinente, quien hará una prueba informática y revelará al paciente cómo podría ser el resultado después del tratamiento completo.

Prácticamente todas aquellas personas que tengan cierta asimetría, prominencia o una pequeña malformación, bien sea genética o a raíz de un accidente, son firmes candidatos para someterse a una rinomodelación; eso sí, deben ser mayores de 18 años, que es la edad aproximada en la que los huesos se han desarrollado completamente y con lo que los resultados serán los esperados desde un principio.

Llegados a este punto serían tanto profesional médico como paciente quienes trabajarían de manera conjunta para valorar las diferentes alternativas.

El tiempo estimado en conseguir los resultados deseados está entre las tres y las cinco sesiones, muy poco para poder disfrutar de una nariz acorde a los deseos y al rostro de la persona que quiere un cambio