vientre plano

Consejos para conseguir un vientre plano



Conseguir el vientre plano es uno de los grandes objetivos para muchos hombres y mujeres, quienes se esfuerzan cada día en hacer ejercicio en el gimnasio; aunque hay que decir que, en muchas ocasiones, no es suficiente y el ejercicio hay que acompañarlo de otros aspectos para conseguir los mejores resultados y poder presumir de vientre plano.

Recomendaciones para conseguir un vientre plano

La alimentación es uno de los aspectos más importantes además del ejercicio físico y los expertos nos recomiendan comer proteínas en lo que los nutricionistas denominan como hora mágica, es decir entre las 15:00 y 16:00 horas.

La razón es que es un momento muy especial para poder estimular el metabolismo y poder equilibrar los niveles de azúcar en la sangre. Se sabe que cuanto más bajo tengamos el nivel de azúcar, la insulina se mantendrá baja. Sabiendo esto y que la insulina hace que almacenemos grasa en torno al abdomen, podremos poner en práctica este consejo, seguro que no tardaremos mucho en ver sus efectos.

Asimismo nos recomienzan comer cada tres o cuatro horas, haciendo un total de seis comidas al día, con ello mantendremos el equilibrio del azúcar en la sangre. Asimismo nos recomiendan eliminar el azúcar de la dieta, procurando siempre mantener la insulina en los niveles más bajos que podamos.

A la hora de cocinar debemos usar sal natural baja en sodio dado que en muchas ocasiones, la sal es la culpable de que tengamos el abdomen ligeramente hinchado. Lo más recomendable es no consumir muchos productos con sal como snacks, salsa de soja, pastillas de caldo concentrado, palomitas, algunos embutidos, salazones…

Masticar mucho la comida es primordial para mantener un vientre plano. De esta forma también ayudaremos al estómago a hacer la digestión, obligándole a segregar menos ácidos y a trabajar menos en este proceso natural.

Muchos entrenadores personales reconocidos recomiendan una serie de pautas para perder de forma segura un kilo a la semana. Nos proponen pasar una hora preparando comida sana, después veinte minutos de ejercicio cardiovascular (bicicleta, andar, correr, patinaje, nadar…) entre tres y cinco veces por semana.

A ello hay que sumar quince minutos haciendo ejercicios de fuerza durante tres días a la semana y cinco minutos durante tres días a la semana para hacer abdominales. Ese es uno de los consejos de muchos profesionales para todas las mujeres y hombres que quieran tener el vientre plano.

 

¿Te animas a seguir estos consejos?

Con la llega del buen tiempo, muchas mujeres optan por no ir al gimnasio y buscar la solución más rápida en los quirófanos, quitándose algunos kilos de más, aunque para muchas mujeres lucir cuerpo no es solo delgada sino tener también pecho, por lo que en los meses precedentes al verano optan por realizarse implantes o una lipomamoplastia.

De entre todos los tratamientos e intervenciones disponibles hoy en día, la lipomamoplastia es una de las alternativas que más éxito está teniendo entre las mujeres para poder lucir el cuerpo que siempre han querido, de una manera segura, rápida y con unos resultados realmente espectaculares que saltan a la vista desde el primer momento.

Se trata de una de las formas más modernas de aumentar el pecho y que está teniendo un gran éxito en todo el mundo. El proceso se realiza en dos fases y en la primera la paciente se somete a un injerto de tejido adiposo en su pecho, una intervención que se lleva a cabo bajo sedación.

En este caso el tejido es de otras partes del cuerpo donde sobra, por lo que se asegura en un 100% de los casos que no habrá rechazo, lo que es toda una ventaja.

La segunda fase se lleva a cabo a los tres meses y es cuando se somete a la paciente al implante de las prótesis de gel de silicona, en este caso de tipo cohesivo, con lo que se habrá finalizado la intervención.

En esta segunda intervención es necesaria la anestesia general y existen altas probabilidades de que la paciente quede ingresada en la clínica donde se ha realizado la operación.

¿Por qué una lipomamoplastia y no otra clase de intervención? Esa es una pregunta que se hacen muchas mujeres, pero la respuesta es sencilla, se consiguen unos resultados mejores, con un aspecto mucho natural dado que la piel queda elástica y se reduce exponencialmente el riesgo de sufrir cualquier clase de complicación posterior.

Esta técnica permite colocar la prótesis a nivel subfascial en lugar de submuscular. De esta forma no se corta el músculo para colocar el implante, haciendo que éste pueda atrofiarse con el paso del tiempo.

La otra cara de la moneda es el precio, que suele ser bastante más elevado que cualquier otra clase de intervención para el aumento de pecho y que haya que pasar dos veces por quirófano, pero aún así su éxito sigue en aumento.