circulación en las piernas

Consejos para mejorar la circulación en las piernas



Hoy en día, por el ritmo de vida sedentario que llevan muchas personas así como por los trabajos en los que se requiere estar mucho tiempo en la misma postura, hay una gran cantidad de personas que tienen problemas circulatorios, algo que puede convertirse en un trastorno serio de salud.

La actividad física diaria es aconsejable en todas las edades y, más aún, cuando se experimentan esta clase de problemas. Dicho esto, hay muchas otras cosas que podemos hacer para mejorar la circulación de nuestras piernas, por ello vamos a daros una serie de consejos a este respecto.

En los trabajos de oficina, por ejemplo, se tiene una postura que no es 100% recomendable para las piernas. En este caso hay que evitar cruzar las piernas y mover con frecuencia las extremidades inferiores, así como dar breves paseos siempre que sea posible.

También es muy recomendable el uso de medias terapéuticas, pero será el médico o el farmacéutico quien tendrá que valorar el estado de nuestras piernas y el nivel de compresión que necesitamos para mejorar nuestra circulación.

Una dieta baja en sal y completamente equilibrada nos resultará de gran ayuda. Es importante evitar el sobrepeso y mantener una buena alimentación con fibra, verduras, cereales, frutas, etc. El bajo consumo de sal es indispensable para retener el mínimo de líquidos posible.

Es necesario beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día y también hidratar a la dermis con cremas especializadas para, así, mantener la piel elástica y poder activar la circulación sanguínea en estas partes del cuerpo.

Hacer una hora de actividad física al día es fundamental, sobre todo si son ejercicios aeróbicos, es decir, caminar, correr, andar en bicicleta y, sobre todo, la natación. Tanto después de la actividad deportiva como de una jornada de trabajo es importante darse una buena ducha con cambios de temperatura pasando de calor a frío y un masaje en las piernas para reactivar la circulación.

También es recomendable que, tras haber pasado largos periodos de tiempo de pie o sentados, nos tumbemos y coloquemos las piernas a la altura del corazón. Tampoco debemos olvidarnos que no hay que utilizar ni calzado ni ropa excesivamente ajustada, dado que pueden llegar a dificultar el sistema venoso,.

Para finalizar, debemos evitar las fuentes de calor en las piernas, dado que las altas temperaturas favorecen la dilatación de las venas, por lo que no es recomendable tomar el sol, colocarse cerca de estufas o braseros o depilarse con cera caliente.