abdominoplastia

Cuidados antes y después de una abdominoplastia



La acumulación de grasa en la zona del abdomen es algo muy frecuente, sobre todo tras un embarazo, aumentos de peso importantes o desordenes hormonales entre otros motivos. Esto provoca que se genere una distensión en la musculatura abdominal y una antiestética apariencia.

Una persona que se somete a una abdominoplastia lo hace porque su piel no puede volver de forma natural a su estado original, para lo que hay que pasar por el quirófano. Hay que tener presente que se deben tomar ciertos cuidados, tanto antes como después de la intervención para conseguir los mejores resultados.

Lo primero que se hace es someterse a una exploración completa que permita al especialista poder descartar cualquier clase de patología que pudiese llegara contraindicar la operación como pueden ser los problemas pulmonares y cardiovasculares.

En caso de los pacientes obesos, se recomienda el adelgazamiento supervisado por un endocrino, aunque puede haber casos en los que el paciente no vea reducido su volumen, por lo que hay que preparar su pared abdominal mediante la realización de varios ejercicios respiratorios principalmente.

Si el paciente fuma, es necesario que deje de hacerlo, como mínimo varias semanas antes y después de la intervención, dado que la acción del tabaco provoca una alteración de la micro circulación, algo que puede ser bastante peligroso.

Asimismo, durante los días previos a la intervención, es recomendable el uso de un jabón germicida para la higiene de todo el cuerpo. No se deben tomar aspirinas ni ninguna otra clase de medicamento que tenga anticoagulantes durante las dos semanas previas y posteriores.

Después de la intervención, debemos seguir a rajatabla todas las indicaciones que nos dé el cirujano para conseguir los mejores resultados, como por ejemplo, evitar que se moje el apósito que tenemos puesto mientras no se quiten las suturas. Tras ello podremos ducharnos o bañarnos, siempre que se séquen los apósitos con aire frío.

Los dos primeros días después de la operación hay que pasarlos reposando en la cama y después ya podremos hacer pequeños paseos poco a poco, pero siempre con el cuerpo ligeramente flexionado para no producir ninguna clase de tensión en la zona.

Debemos dormir o descansar siempre de espalda, es decir, boca arriba, con las piernas flexionadas, colocando almohadas o cojines bajo las rodillas y la cabeza debemos colocarla ligeramente elevada.

Para finalizar, no debemos hacer esfuerzos físicos como levantar pesos, movimientos violentos, correr ni conducir al menos hasta cuatro semanas tras la intervención

Siguiendo estas indicaciones tendremos un postoperatorio mucho más relajado y cómodo y mejoraremos el resultado de esa importante intervención.