rinomodelación cuidados

Cuidados tras una rinomodelación



Como ya te hemos explicado en más de una ocasión, la rinomodelación es un procedimiento no invasivo, que no requiere hospitalización. Tremendamente segura, la rinomodelación permite solucionar en torno al 90% de los problemas estéticos nasales, ya sean frontales o de perfil.

Pese a que aproximadamente el 65-70% de las narices son aptas para una intervención de este tipo, que no existen efectos secundarios en la mayoría de los casos y que la operación se lleva a cabo sólo con anestesia local (recuerda que la intervención se realiza con microinyección de ácido hialurónico o metacril), hay una serie de recomendaciones que han de seguirse después de la misma.

Cuidados tras la rinomodelación

En general, el/la paciente deben seguir unas pautas básicas y generales:

–          Tratar de mantener reposo durante el tiempo que su médico estético le recomiende. Generalmente suelen ser las 48 horas siguientes.

–          Seguir a rajatabla las prescripciones médicas de su especialista.

–          Evitar realizar actividades que supongan cierto riesgo (conducir, deporte o actividad física intensa…).

–          Contar con una persona que pueda asistir al paciente, más o menos permanentemente, durante las primeras horas tras la intervención que hemos señalado. Esta medida es más preventiva que realmente necesaria.

–          Comunicar a su cirujano plástico cualquier dolor o molestia anormal.

–          Evitar llevar gafas o manipular nuestra nariz durante los primeros dos días tras la intervención.

La persona que se haya sometido a una rinomodelación deberá, en esas 48 horas o durante el tiempo que recomiende su cirujano plástico y estético, evitar recibir tratamientos faciales y, en este sentido, huir de la exposición a altas temperaturas (saunas, duchas excesivamente calientes…).

Posibles complicaciones

Si hay dos razones por las que la rinomodelación ha ganado tanto predicamento entre las soluciones estéticas, la primera sería que esta intervención es muy sencilla, y la segunda que apenas presenta efectos adversos. Como posibles efectos secundarios de la rinomodelación los especialistas citan únicamente el posible enrojecimiento de la zona, así como un ligerísimo entumecimiento.

Es recomendable que en estos primeros momentos se establezca un hilo de comunicación directo con nuestro especialista en cirugía plástica, de cara a desarrollar acciones para solucionar estas mínimas molestias.