mamoplastia de reducción

Datos dobre la mamoplastia de reducción



En Clínica Iliou creemos en el equilibrio, entendido como armonía y justa medida.  Mondrian definía, precisamente, la armonía como “el equilibrio de las líneas”. Tanto en una liposucción de abdomen como en un aumento de senos o cualquier otra intervención, ese equilibrio no sólo formal, sino también entre practicidad y estética, salud y belleza, es el  que nos guía a la hora de diseñar nuestros tratamientos personalizados para cada paciente.

Equilibrio, proporción, armonía. Eso es precisamente lo que se busca al llevar a cabo una mamoplastia de reducción. La reducción de los senos es una intervención de tipo quirúrgico que trata de adaptar tamaño y forma de los pechos en función de la anatomía de la paciente (altura, peso…). Tanto si se orienta a la reducción del tejido mamario como si lo que busca es elevar pezón o areola, se busca combinar respeto por una forma equilibrada, volumen y firmeza de cara a conseguir un efecto armonioso con un mínimo impacto estético y, obviamente, sin cicatrices o marcas.

En líneas generales, los motivos que llevan a las mujeres a pasar por el quirófano para someterse a una intervención de reducción de pecho son dolores en la espalda, cuello u hombros, fruto del peso hacia delante soportado, irritación cutánea bajo los pechos, provocada por el roce continuo, dolencias asociadas a problemas posturales, estrías, dificultades para desarrollar una respiración normal o infecciones. También hay que considerar factores psicológicos (pudor, timidez, traumas de ligados a la sexualidad…) en este tipo de operaciones.

Al igual que a la hora de eliminar grasa del abdomen y flancos o llevar a cabo intervenciones de blefaroplastia, en el caso de la mamoplastia de reducción es esencial que entre especialista y paciente se establezca una relación de empatía y confianza plena.

La intervención se desarrolla mediante anestesia general, aunque en caso de que los senos no sean demasiado voluminosos puede optarse por la anestesia local, lo cual queda siempre al criterio del especialista. La duración de la mamoplastia puede oscilar entre las 2 y las 4 horas, siempre en función del tamaño de los pechos. En cuanto a la recuperación, pocos días después de la intervención la paciente ya puede hacer vida normal, excepto quizá movimientos bruscos de elevación de brazos.

Si necesitas información sobre nuestros servicios de mamoplastia de reducción o liposucciones de vientre no dudes en acudir a nuestro equipo. Tu satisfacción es lo más importante para nosotros.