Perfil del hombre que recibe una operación de estética



Cada vez más hombres, en España y a nivel mundial, reconocen haberse sometido a operaciones de tipo estético. Un campo que, tradicionalmente, se creía copado por las mujeres, cada vez les concede a ellos un mayor protagonismo. Pero, ¿cómo es el varón español ‘medio’ que se somete a una intervención de cirugía estética? Hoy te acercamos su perfil estándar.

Una medida para la autorrealización

En el caso de los varones, las necesidades de sentirse bien consigo mismos y tener una imagen física acorde con la propia personalidad hacen que cada vez más hombres pasen por el quirófano para corregir defectos estéticos, ya sea con finalidades estéticas o de salud.

Según los datos que maneja la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (http://secpre.org/ ), 1,2 de cada 10 intervenciones de tipo estético que tienen lugar en nuestro país (unas 65.000, aproximadamente) tienen a hombres como receptores.

Elevada edad media

En general, las operaciones de estética son más comunes en España en la franja de edad entre los 30 y los 45 años. Sin embargo, si estudiamos el caso de los varones en exclusiva, la media de edad del ‘hombre tipo’ que pasa por el quirófano se eleva sensiblemente. En este sentido, el perfil en cuanto a edad de los hombres que recurren a la cirugía de tipo estético en nuestro país sería el de una persona de entre, aproximadamente, 45 y 55 años.

Liposucción, blefaroplastia, rinoplastia y ginecomastia son, por este orden, los servicios de este campo que más suelen demandar los varones en nuestro país. Frente a las necesidades puramente estéticas o de salud, está surgiendo un nuevo perfil predominante de paciente masculino.

Marcar un cambio de etapa

Como podemos ver en esta información (http://www.infobae.com/2014/10/29/1605185-hombres-s-xxi-los-divorciados-ahora-se-refugian-el-quirofano ) los especialistas reconocen que un porcentaje importante de los hombres que recurren a los servicios de una clínica de cirugía estética lo hacen tras haber pasado por una situación sentimental más o menos traumática (una ruptura, separación, divorcio,…).

En efecto, el componente psicológico de la estética como vía para sentirse mejor con uno mismo o para cerrar un capítulo importante en la vida pesa, cada vez más, entre las razones que llevan a los varones a pasar por el quirófano.

Los especialistas destacan que, por regla general, ellos tienden a optar por procedimientos estéticos poco invasivos o que apenas requieran hospitalización o paso por el quirófano.