lipoatrofia

¿Qué es la lipoatrofia facial?



La lipoatrofia facial es la pérdida progresiva de la grasa subcutánea en la cara. En este caso la pérdida de grasa comienza por los pómulos, pudiendo llegar a hacer que éstos resalten mucho más.

Si no se trata, se producen surcos nasoyugales, nasolabiales, hundimiento de las mejillas y zona temporal, lo que provoca un cambio radical en el rostro de la persona que lo sufre, haciendo que pierda confianza y se perturben seriamente tanto sus relaciones sociales como amorosas y laborales.

Se produce por diferentes cambios en el metabolismo de los lípidos y distribución de los depósitos de la grasa facial y corresponde a varios motivos como por ejemplo un adelgazamiento súbito y apreciable, por el envejecimiento, razones genéticas, hormonales o constitucionales e incluso debido una complicación debida a medicamentos específicos como pueden ser los retrovirales.

¿Tiene tratamiento?

Es importante que sea un profesional médico el encargado de examinar a la persona afectada y determinar cuáles son los pasos a seguir, porque cada caso de lipoatrofia facial es diferente y por tanto, las soluciones también lo son.

Uno de los tratamientos más utilizados hoy en día son los injertos de tejido graso del propio paciente, lo que se llama lipofilling facial, con lo que se tendrá la completa seguridad de que no habrá ninguna clase de rechazo o complicación.

Esta resultado se obtiene a partir de la extracción de tejido adiposo de diferentes zonas del cuerpo con grasa que tiene resistencia a la lipodistrofia. En este caso hay que explicar que esta patología afecta a la grasa de determinada zona, no a la zona en sí, por tanto, la presente en otras zonas del cuerpo a las que no afecte la lipodistrofia son las que se utilizan para hacer los injertos.

Otras alternativas pueden ser la inyección de ácido poliláctico en la dermis, con lo que se provoca un aumento del volumen, dado que este producto estimula la producción de colágeno. Es un tratamiento que tiene una duración limitada de entre 12 y 30 meses.

Con menos duración se encuentran los rellenos del ácido hialurónico, pero si se compara con otras sustancias es con éste producto con el que hay menos riesgo de sufrir cualquier clase de efecto secundario.

Su aplicación se lleva a cabo mediante una aguja fina y en prácticamente la mayoría de los casos no requiere de anestesia

Es importante que la persona que comience a notar falta de grasa en el rostro acuda a un especialista cuanto antes, para evitar que progrese y poder tratar esta patología con premura antes de que avance y pueda perturbar el bienestar emocional de quien la sufre.