celulitis ondas de choque

¿Qué es la terapia de ondas de choque contra la celulitis?



La celulitis es una patología que afecta a millones de personas en todo el mundo, tanto a hombres como a mujeres. En el caso de las mujeres, la también conocida como piel de naranja, se deja notar especialmente a partir de la pubertad.

Con los avances de la ciencia y la tecnología, nos encontramos con un amplio abanico de tratamientos, tanto invasivos como no invasivos, con los que poder luchar contra la celulitis y tener siempre el mejor aspecto posible.

Uno de los que más éxito está teniendo actualmente es la terapia de ondas de choque, el cual ha demostrado tener una mayor eficacia contra la celulitis, especialmente las de grado I, II y III.

Con este tratamiento, las ondas de choque trabajan sobre los nódulos celulíticos, eliminando la piel de naranja en alrededor de un 95% de los casos, razón por la cual este tratamiento tiene tanto éxito en nuestros días.

Normalmente, cada sesión de esta clase de tratamiento suele tener una duración aproximada de una media hora y es algo completamente indoloro. En muchos casos se necesitan unas 10 sesiones (dos por semana) para conseguir los mejores resultados.

¿Cómo es el tratamiento?

Mediante un dispositivo especial se aplican las ondas de choque, consistentes en determinada cantidad de impulsos sobre la zona afectada por la celulitis. Estas ondas rompen la estructura de los macronódulos y los micronódulos vascularizando y oxigenando los tejidos.

Asimismo las ondas de choque actúan sobre las fibras nerviosas del dolor, consiguiendo reducirlo y liberando endorfinas, lo que hace que se provoque una rápida regeneración de los tejidos gracias al aumento del metabolismo celular de la zona, se rompan las fibras reticulares, se reduzca la inflamación, mejore la circulación de la zona tratada y se consiga una mayor firmeza de la piel gracias a la regeneración del colágeno, algo que se nota desde la primera sesión.

Cuando se han roto los nódulos de la grasa, gracias a este tratamiento de ondas de choque se consigue restaurar tanto la circulación de los vasos sanguíneos como los linfáticos, permitiendo la eliminación de la grasa mediante la orina.

Se han hecho muchos estudios al respecto de este tratamiento y todos coinciden en lo mismo, sus índices de eficacia son increíblemente altos, un 95%. Además se consigue reducir la circunferencia entre 3 y 5 centímetros así como proporcionar, en un 80% de los casos, un aspecto de la piel mucho más joven y elástica.